14/06/2003. Encuentros y Coloquios. Actividades Diversas. Manaos, Parroquia la Esmeralda, Municipio Autónomo Alto Orinoco, Amazonas, Brasil.

Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez, en la Clausura del III Encuentro empresarial Binacional

Excelentísimo señor Eduardo Braga Sousa, Gobernador del Estado Amazonas y amigo, amigo nuestro. Excelentísimo señor Rui Nogueira, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Embajada de la República Federativa del Brasil en la República Bolivariana de Venezuela. Ciudadano Vladimir Villegas, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Bolivariana de Venezuela en la República Federativa del Brasil. Distinguidos cónsules de Venezuela en el Brasil. Distinguido señor José Francisco Marcondes, presidente de la Cámara de Comercio de Industrias de Sao Paulo y amigo de Venezuela. Señor Diotesis Peña E´Silva, primer vicepresidente de Industria y Comercio Brasil/Venezuela Sección Amazonas. Señor Eucanando Acevedo, presidente/representante en Venezuela de la Constructora Odebrecht. Ciudadano General de División Julio García Montoya, Inspector de la Fuerza Armada Venezolano. Ciudadano General de División Francisco Rangel Gómez, presidente de la Corporación Venezolana de Guayana. Ciudadano Miguel Pérez Abad, presidente de Fedeindustria. Señor Guillermo Velutini, representante del sector empresarial venezolano. Ciudadano Arévalo Méndez Romero, viceministro de Relaciones Exteriores. Ciudadano Francisco Natera, ministro de Estado para el Desarrollo Sustentable de Zonas Especiales. Ciudadano Diosdado Cabello Rondón, Ministro de Infraestructura. Ciudadano José Manuel Soto, Viceministro de Comercio. Ciudadana Nora Uribe, Ministra de Comunicación e Información. Ciudadano Vicealmirante Fernando Camejo Arenas, Comandante General de la Armada Venezolana, demás oficiales, Generales, Almirantes que nos acompañan. Agregado de Seguridad y Defensa en Brasil el General de Brigada Miguel José Briceño. Ciudadano General Roberto González Cárdenas, Director del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional y demás integrantes de la Trigésima Segunda Maestría de Seguridad y Defensa de Venezuela. Empresarios y empresarias. Amigas y amigos de Brasil de Venezuela. Periodistas. Fotógrafos. Camarógrafos. Invitados especiales. Amigas y amigos todos.

Querido amigo Gobernador. En primer lugar yo quiero darle un saludo pero muy especial y muy fraterno a todos los habitantes del Estado de Amazonas. A todo ese pueblo disperso por este inmenso territorio, a ese millón y medio de habitantes de Manaos y a esos tres millones y un poco más de habitantes del Estado Amazonas, y de todo el Norte de Brasil y de todo el Brasil, nosotros sentimos un especial afecto por esta tierra.

Pudiéramos decir incluso que los venezolanos estamos descubriendo el Brasil. Durante mucho tiempo estuvimos de espaldas; comento con cierta regularidad que por allá en los años 70 –se están poniendo ya un poco lejos los años aquellos- cuando éramos estudiantes de la Academia Militar y hacíamos estudios ya muy primarios el abc de la geopolítica por ejemplo y de los espacios y de la visión continental.

Recuerdo que había una tesis que corría por aquellos nuestros espacios y que yo nunca la entendí, nunca la entendí y creo que me chocaba. Era una tesis según la cual Brasil era una amenaza el expansionismo brasileño, el proyecto Cala Norte ¡cuidado! yo creo que aquello no era inocente ¿ah? Después con los años cuando uno va profundizando la historia y la geografía, es decir el tiempo y el espacio esos dos aspectos fundamentales para entender el mundo que se ha vivido y el mundo que se vive, y quizás tratar de visualizar el mundo que se vivirá. He llegado a la conclusión de que aquellas tesis que estudiáramos no eran inocentes. No, eran productos de concepciones. Eran productos de un plan “divide y reinarás”.

La idea de unir en Suramérica un poderoso bloque de naciones, un poderoso bloque de repúblicas. La idea de estructurar en esta parte del continente en esta hermosa América del Sur, y si vemos el mapa de la América del Sur veríamos cuán hermosa es nuestra América del Sur es bella, creo que es el continente más hermoso. Cuán rico este continente. Pues la idea de conformar aquí un nuevo mundo de verdad ya tiene siglos. Pero ha chocado siempre esa idea con pretensiones hegemónicas de otros lares

Bolívar sufrió en carne propia aquel choque, y con Bolívar muchos eminentes hombres y mujeres que han vivido en este continente de la América del Sur.

El Brasil, Abre E´Lima integracionista infinito y bolivariano. San Martín de allá un poco más al sur, O´Higgins y todos aquellos hombres que lucharon e hicieron grandes esfuerzos en conformar la unión del Sur. Bolívar fue quizás el que llegó más lejos en el intento como que derrocó la posibilidad en aquella segunda década del Siglo XIX. El Congreso de Panamá, y aun cuando en Brasil había un Imperio sin embargo aquel diccionario que era Bolívar, entendió la importancia que tenía el Brasil para el Sur, y aun cuando había un imperio –repito- sin embargo la frase de Bolívar que no me cansaré nunca de repetirlo porque es parte de este esfuerzo de redescubrirnos, de mirar la historia, los caminos que trataron de irse abriendo pero quedaron como perdidos en la selva y hay que como retormarlos de nuevo; famosa aquella frase de Bolívar al primer embajador de Brasil en la Gran Colombia, 1830 año fatídico, pero Bolívar nunca dejó de luchar e insistir en aquella idea, aún viendo ya ante sus ojos prácticamente el resquebrajamiento del sueño integracionista en aquel momento; pero seguramente estaba consciente de que la historia estaba apenas comenzando. Famosa es aquella frase querido amigo y gobernador, 1830 “El Brasil es la más fuerte, la más grande circunstancia o garantía que no ha cambiado la providencia para garantizar la continuidad de nuestras nacientes repúblicas, 1830”. Luego se vino abajo todo aquello. Nos dividimos y se quebró el sueño de la integración y se impuso en este continente la tesis de Monroe y la de Bolívar quedó derrotada porque casi al mismo tiempo que Bolívar estaba clamando por la unión del Sur, Monroe decía en el Norte “América para los americanos”, y se impuso la idea aquella del panamericanismo que no es la idea bolivariana, la idea bolivariana es el equilibrio entre el Norte y el Sur y decía: “Debemos conformar en el Sur de América un bloque de fuerzas políticas militares, económicas” (interrupción) esta es una transmisión del Ministerio de Información y Comunicación de la República Bolivariana de Venezuela y la Red Nacional de Radio y Televisión.

Tiene más vigencia que ayer, así que este es nuestro saludo al pueblo de Manaos, de toda esta Amazonía, de todo este Brasil bullicioso, alegre, fuerte, dinámico y mágico también va cargado –ese saludo fraterno y sincero de una fuerte conciencia acerca del tiempo que estamos viviendo y el espacio que estamos transitando “tiempo y espacio” y desde aquí saludamos a toda Venezuela –me informan que estamos transmitiendo por satélite y estamos en cadena nacional en Venezuela en radio y televisión- (aplausos)

A todos los venezolanos y a todas las venezolanas desde aquí, este día sábado 14 de junio a pocas horas de celebrar el Día maravilloso del Padre, de los Padres les invito a todos no sólo que miremos hacia el Brasil, sino además de mirar hacia el Brasil, de mirarnos, extendernos las manos, los brazos, el alma, las raíces con este pueblo hermano a que poco a poco nos acerquemos más comenzando por el alma, en el fondo somos un mismo pueblo; un poquito de esfuerzo y ya uno va entiendo mejor el portugués sin necesidad de traducción y sobre todo quien inventó el porteñol hay que hacerle una estatua, me gusta mucho el porteñol, el gobernador habla muy bien el porteñol. Lula no lo habla también, le dije que tenía que tomar un curso. Vamos a saludar desde aquí a Lula, Luis Inazio Lula Da Silva, hermano, amigo, compañero, presidente y a todo su gobierno. Lula qué esperanza se ha levantado en este continente con el triunfo de Lula y ustedes pues, líderes jóvenes; este gobernador tiene 28 años ¡jajajajaja! si, un poquito más, pero es sin duda una generación nueva pues; una generación con una concepción avanzada lo ha dicho: ¡justicia social! El mundo como ha venido avanzando no es viable. Comentábamos Eduardo y este servidor cuando veníamos del Aeropuerto algunas cosas sobre éstas, y luego en las conversaciones que hemos obtenido en estos minutos. El mundo nosotros o lo cambiamos de verdad o el mundo se va a hundir en males y en tragedias más terribles de las que hemos vivido en los últimos siglos. Cristo sigue teniendo razón ¡justicia! el único camino a la paz es la justicia no hay otro; dos mil años hace que nació aquel muchachito, aquel joven, aquel hombre a los treinta y tres terminó crucificado por el imperio de entonces, y vino a dar ejemplos de búsqueda de justicia; dos mil años han pasado y aquí estamos peor que antes, pero con grandes esperanzas y creo que hay razones, razones para ser optimistas; lo que en América Latina está aconteciendo son razones, son señales, luces que se prenden en los horizontes antes oscurecidos y borrascosos y por eso saludo a Lula con especial afecto y con una gran fe compañero, amigo y hermano que en este esfuerzo en Brasil se está profundizando y se está abriendo hacia la conquista, logros de justicia social, de igualdad, de equidad, de impulso, de integración del sur.

Lula lo decía el primero de enero allá en Brasilia. El Brasil debe mirar hacia adentro. Un proyecto nacional hace falta en Brasil y con los brazos abiertos hacia Suramérica en primer lugar, y algo parecido dijo Krischner en Buenos Aires hace unos días “un proyecto nacional argentino” ya no es el proyecto neoliberal, aquél que hace apenas cinco años, seis años nos presentaban como el modelo a seguir. El modelo que a Argentina le inyectaron como veneno, demoledor veneno.

Esta nueva visita al Brasil yo creo que no habrá otro país que yo visité más que Brasil, desde que asumí la presidencia de Venezuela es el país que más he visitado no creo que haya otro que visite más en los años que queden por devenir y eso tiene una raíz, eso tiene unas causas. A pesar de que los detractores de Venezuela y los detractores de nuestro Gobierno y de este servidor, algunos detractores se encargan de recordar frecuentemente mi viaje a Bagdad por allá hace algunos años país de la Opep, pero quienes pretenden asociarnos a nosotros con corrientes o ejes del mal, pues se encargan de recordar que Chávez estuvo en Bagdad, pero casi nunca dicen que he venido a Brasil como catorce veces en estos últimos cuatro años. Y en este año, estaba sacando la cuenta aquí, en cinco meses ya he venido cuatro meses a Brasil en apenas cinco meses y seguramente seguiremos viniendo a Brasil.

El Gobierno, Comisiones, Delegaciones de Ministros –hace poco estuvo el Ministro Diosdado pasó casi una semana por aquí, recorrió medio Brasil el Ministro de Infraestructura. Lo mismo que el presidente de la Corporación Venezolana de Guayana, han venido a misiones empresariales, múltiples reuniones. Esta una muy importante dentro de ese camino, dentro de ese esfuerzo de acercamiento de integración, de conocimiento, confianza, afecto que es lo primero lo más importante. Misiones militares como esa que tenemos acá, y yo quiero resaltar la presencia aquí de todo el curso militar y civiles también hay en el curso, porque es el Curso de Altos Estudios de la Defensa Nacional cuyo viaje de estudios con el cual concluye la Maestría que se inicia hoy en Brasil, y es parte de ese acercamiento de este esfuerzo. Esfuerzo que habrá que, no sólo mantener en el ritmo, conservar el ritmo, sino incrementar lo que me decía el gobernador y amigo Braga la eficacia, los resultados.

En alguna parte leí –creo que fue Pitágoras quien escribió- que Dios habla por las matemáticas. Se me ha ocurrido convertir esa frase en nuestra y decir: “la revolución en Venezuela debe hablar con las matemáticas” estos eventos, estos esfuerzos deben hablar con las matemáticas, resultados que se puedan medir sobre el espacio y en el tiempo con cronogramas, con cantidades, con cifras que recojan el producto de la suma, la multiplicación no hay división, nosotros sumamos y multiplicamos no debemos dividir ni restar sino ir incrementando los resultados, los logros evidentes concretos. Nunca se me olvidará aquel día en Santa Elena de Uairén, estábamos allí en un Encuentro Binacional de Presidentes con Fernando Henrique Cardoso -por cierto debo dejarle un saludo también a Fernando Henrique, y ayer comenzamos por teléfono un rato, y en verdad apareció un invitado especial que fue Fidel Castro que estaba de visita por Venezuela y estuvo allí, un encuentro para inaugurar la línea de transmisión eléctrica que viene desde Ciudad Guayana hasta Boavista, un esfuerzo de varios años; y recuerdo las palabras de Fernando Henrique “estamos inaugurando 600 kilómetros de integración”, ahí está la matemáticas después de años de esfuerzos; esos son resultados evidentes concretos que generan o que son obras de mayores niveles de desarrollo humano, mayores niveles de justicia social, deben apuntar siempre en esa dirección para el desarrollo humano sustentable, para el desarrollo, la equidad y la justicia.

Cuando yo comentaba acerca del espacio -veníamos en el aire revisando mapas y comentando con algunos de mis compañeros de viaje, mirando esa mapa de Suramérica- insisto en lo siguiente como idea para que esa idea la vayamos convirtiendo en motor, lo que se llama una idea/fuerza, porque de allí surge de la mente de los hombres de nosotros los seres humanos surgen las ideas, los proyectos y de la voluntad surgen las acciones, los pasos para ir llevando a la realidad, sembrando, cosechando, abonando creciendo las ideas; construyendo caminos, esfuerzos, proyectos.

Manaos viendo el mapa de Suramérica está a mitad de camino entre Caracas y Brasilia, aquí estamos casi a mitad de camino entre Caracas y Brasilia, y Brasilia está casi a mitad de camino entre Caracas y Buenos Aires está allí en el camino y casi a la mitad. Hace doscientos años se labró un camino a punta de guerra, a punta de marchas, a punta de esfuerzos, de batallas y la historia lo recoge: Carabobo, Boyacá, Pichincha, Junín, Ayacucho ese es un camino sobre el mapa es un camino. Pudiéramos hablar del eje de la libertad, del eje de la liberación, del eje del futuro en aquel entonces: Caracas, Bogotá, Quito, Lima, La Paz, Buenos Aires; ahí está el mapa. Fue sobre eje sobre el cual se dieron las grandes batallas o en el cual se dieron las grandes batallas: marcharon, batallaron, murieron y triunfaron miles y miles de civiles, hombres y mujeres; fue sobre ese eje en Guayaquil en donde se consiguieron los dos gigantes del Sur, del Norte venía Bolívar con un pueblo a su espalda, y del Sur iba San Martín con otro pueblo a su espalda; y allá engancharon en aquel abrazo y allá unieron los esfuerzos y solo unidos luego nosotros los que somos del Norte del Sur; ustedes que son como del Centro del Sur y los de allá los del Sur del Sur unidos en una sola fuerza pudieron aquello derrotar al imperio español y echarlo de Suramérica.

Hoy con todo el respeto a nuestros compatriotas que batallan, luchan, trabajan y siembran en aquel eje ya mencionado. Sin embargo parece que el tiempo galopa distinto hoy, parece que los viento soplan, y los caminos andan ya no por el lomo de los Andes sino ahora por las corrientes milenarias, mágicas, misteriosas y profundas del Orinoco del Amazonas el río Negro del Amazonas y más abajo el río de la Plata.

Creo que eso es el nuevo eje del futuro el del siglo XXI. Creo que el epicentro de las luchas por construir un mundo nuevo en este nuevo mundo, en esta Suramérica se está ya desarrollando por estos lares más hacia el Atlántico que hacia el Pacífico entre la selva y no entre las serranías altas y los picos nevados de los Andes. Entre las aguas y las selvas y la Amazonía es como ese epicentro, este inmenso o esta inmensa cuenca del Amazonas es la que une a la Cuenca del Río de la Plata con la Cuenca del Orinoco desde el Caribe hasta las Malvinas y más allá. Esto es una reflexión pensando en el tiempo y pensando en el espacio; de todos modos el paso de los días, el paso de los años que vienen irán definiendo los caminos.

La historia no ocurre por sí sola, realmente se puede pensar y se puede planificar hechos en inducir hechos dinamizar procesos, y no podemos nosotros profetizar o meternos a profetas; pero sin embargo si podemos transitar los caminos de quienes pensamos, de quienes planificamos y de quienes llevamos a la realidad planes de construcción de mundos nuevos y por supuesto mejores para todos.

Como digo que Manaos está a mitad de distancias de caminos entre Caracas y Brasilia, y Brasilia está a mitad entre Caracas y Buenos Aires, y Paraguay, La Asunción, Montevideo. Igual para Brasil, Caracas no es solo Caracas. Caracas es el punto de un eje horizontal que está allí al Norte, pudiéramos graficarlo desde Maracaibo/Caracas/Puerto La Cruz/Cumaná/Margarita ese es un eje horizontal el Caribe, allí está el Caribe. Y de allí aquella inmensa cuenca, ese lado interior rodeado de países de las Antillas Menores, las Antillas Mayores, el Caribe Anglófono hasta Norteamérica el Golfo de México; de manera que para ir precisando estas palabras y buscando concreciones después de reflexiones, sobre ese espacio, sobre esos espacios y en estos tiempos nos movemos nosotros los actores del tablero. Los actores sobre el tablero que no somos peones porque pensamos por nosotros mismos, no debemos ser peones. En algunas ocasiones ha habido actores que son menos peones, y los mueven otros actores más poderosos.

En Venezuela hemos decidido no ser peones de ningún otro juego que no sea nuestro propio juego. (Aplausos) y eso nos une otro factor moral filosófico que también pudiera ser ideológico de unión con el Brasil. El Brasil sobre todo en estas últimas décadas del Siglo XX, cuando la América Latina fue barrida, a nosotros nos barrieron, pero la corriente perversa del capitalismo salvaje del neoliberalismo criminal. Un oficial de mis ahijados me decía que no era salvaje sino algo más, diabólico, el neoliberalismo diabólico.

En verdad nos barrieron con aquella tesis del mercado. La mano invisible del mercado que todo lo arregla, una mano diabólica, el fundamentalismo del mercado. Sin embargo el Brasil mantuvo en esas décadas una fuerza propia, un espíritu propio que estoy seguro en estos próximos años se va a manifestar con mayor claridad, con mayor evidencia y con mayor fuerza.

Actores aquí estamos, no solo actores individuales; porque los actores individuales podemos hacer cosas; pero esas acciones individuales no son definitorias pero para nada, para nada. No hay hombres providenciales o mujeres providenciales. Solo las acciones de actores convertidos en fuerzas sociales, solo la acción de actores convertidos en fuerzas políticas, o en fuerzas económicas, morales, todas deben tener una fuerza moral, sólo allí hay posibilidades de contribuir rumbos nuevos sobre estos espacios y en este tiempo.

Que bueno que aquí, ya lo resaltaban los oradores y el gobernador y los empresarios. En verdad, creo que esta es la delegación empresarial venezolana más numerosa que ha salido de nuestro país acompañando a un Gobierno a un esfuerzo acompañándonos: Gobierno/empresarios y empresarios a Gobierno y no sólo numerosa, sino además la calidad de los sectores. La amplitud de los sectores. No se trata de un cúpula de una élite que tiene acuerdos oscuros con un gobierno para hacer negocios y enriquecerse como en otros tiempos ocurrió de cuando en cuando. No, aquí está por delante el interés nacional, el interés de Venezuela y el interés de Brasil.

Quiero agradecer las palabras de (...) a nombre de todos ustedes: empresarios y empresarias de Venezuela. Y qué ejemplo además están dando. Muchos vinieron desde San Cristóbal, muchos vinieron desde Maracaibo desde el Zulia, desde Falcón, por allí vi a gente de Falcón y les dije ¿qué, vienen llegando de la Sierra? Otros se vinieron por tierra de Sucre, de Anzoátegui, de Bolívar, de Guárico, de Margarita, de Cojedes también, de Apure, Monagas, Barinas, Lara. Vamos a darle un aplauso a todos, ustedes se merecen nuestro aplauso reconocimiento. (Aplausos)

Y además no son empresarios de maletines. No, son empresarios que yo los conozco a muchos ya, después de estos cuatro años y medio de tránsito: empresarios de verdad. Algunos vienen de Ginebra incluso, estaban en Ginebra hasta ayer, una delegación empresarial de nueve tipos, a dar la batalla en Ginebra y creo que esa batalla en Ginebra está ganada con la pretensión de algunos sectores de seguir señalando a Venezuela como un país que viola acuerdos, que irrespeta a los empresarios. Pues ante esa versión de algunos que van allá a echar sus cuentos, qué bueno que hayan asumido con coraje, con dignidad los empresarios verdaderos de Venezuela de ir allá también a decir la verdad, y su verdad sobre lo que realmente está aconteciendo en nuestro país, porque la leyenda negra sobre Venezuela sigue recorriendo el mundo. Pero no importa, no nos pesa, como las comiquitas aquellas de ¿quién es?, no me acuerdo que dice: “no me pesa es mi hermano” no me pesa nada de eso los ataques, las ofensas no nos pensan porque lo que estamos haciendo lo hacemos por nuestro pueblo, y ante esas ofensas, ataques y canallas le recuerdo al mundo habrá que decirlo yo siempre lo digo ¿quiénes atacan? ¿quiénes nos satanizan? Cuando vemos quiénes son: digo mejor así. Triste de nosotros el día que nos aplaudan los que destrozaron a Venezuela, los que gobernaron a Venezuela y la destrozaron. (Aplausos)

Así que mil gracias. Además andan ustedes con una pasión que pocas veces los he visto Veluttini, una pasión los veo allí, han venido familias de tradición empresarial de muchos años. Hay uno que me dijo: Presidente mi empresa está cerrada pero aquí estoy en el Oriente y otros en el Táchira, y vienen con pasión con ganas de trabajar de integrar de echar adelante sus empresas, sus proyectos, una empresa para un empresario verdadero me imagino que debe ser como un proyecto de vida no lírico pero parte del proyecto de la vida. Como para un militar la carrera militar y esos soles bien ganado de generales los que son generales y almirantes y hermanos de caminos, y esos ahijados alumnos y ese diploma que se les va a entregar pronto después del viaje es parte del proyecto de vida, y todos queremos que nuestros proyectos de vida que no son tampoco individuales sino que tienen un fin colectivo y social tengan éxito, y nosotros queremos que tengan éxito.

Entonces quería hacer ese reconocimiento especial a este grupo numeroso cálido, afectuoso, afectivo, dinámico y de mucha calidad de más de doscientos empresarios y empresarias de Venezuela que aquí están, y actores bien organizados, bien orientados en base a un plan estratégico puedan hacer posible lo que muchos han creído imposible, buscando recursos, inventando diría Simón Rodríguez inventando recursos podemos hacer como dijo Federico El Grande, el de Prusia, “el hombre que pone el corazón en lo que hace consigue recursos en donde los incapaces se dan por vencidos o los que no ponen el corazón”, hay que poner el corazón, la pasión. Grupos y actores nosotros los políticos pues, ya yo me acostumbré a aceptarme como político no fue fácil eso, amigo y Gobernador por la degeneración del término en Venezuela sobre todo. Antes decirse político que le llamaran a uno político era como una ofensa, un político. Nosotros reivindicamos la palabra política, la verdadera política. Nosotros gobernantes por decisión de un pueblo aquí estamos también con nuestra pasión, aquí estamos pues: ministros, embajadores, gobernadores, alcaldes, cónsules, gobernantes, funcionarios de Gobierno: civiles militares somos actores. Actores a los que pido a ambos: venezolanos y brasileños que le pongamos cada día más corazón, más alma y más razón a este esfuerzo no podemos fracasar ahora de nuevo, no podemos fracasar una vez más. No podemos nosotros terminar la vida como el Libertador Bolívar la terminó diciendo allá en Santa Marta “he arado en el mar” no podemos arar en el mar, tenemos que arar sobre tierra firme, tenemos que construir ahora sí, una América nueva empezando por nuestros países y por nuestra América Latina.

Ahora, cuando digo que estamos en momentos de construir, y estamos viviendo tiempos de construcción o de reconstrucción; pues uno pudiera o debe preguntarse obligatoriamente ¿qué es lo que vamos a construir? En Venezuela hemos comenzado un proceso de construcción. Cada país tiene sus propias particularidades. Pero modestamente creo que cada país aún con sus particularidades necesita procesos de construcción y de reconstrucción; es decir de transformación.

Bolívar decía “las grangenas políticas no se curan con paleativos”. Para transformar esta América del Sur que hoy tenemos, esta América Latina que hoy tenemos basta recordar por ejemplo algunas cifras muy grandes. En este continente en América toda somos más o menos 800 millones de habitantes, y de ellos 500 millones somos latinoamericanos y de estos los otros 500 millones, 250 millones perciben un salario menor a dos dólares diarios, y cada día la pobreza crece, y los excluidos ha venido creciendo la desigualdad, la exclusión.

Comentaba con el Gobernador Braga algunas expresiones que le oí a un expresidente brasileño acerca de esto, y algunas discusiones y conversaciones sostenidas en los círculos de presidentes en estos últimos años.

Yo creo, que el dilema de la América Latina ya no es, si el modelo que vino imperando en el Siglo XX, hay que transformarlo o no, porque algunos decían apenas hace cuatro o cinco años, y todavía hay algunos audaces que lo siguen diciendo, pero cada día sus voces uno siente que se van apagando. Algunos todavía dicen que es que el modelo neoliberal hay que esperar que madure que está muy fresco, imagínate tú, nos podemos esperar que madure, nosotros vamos a caer en la podredumbre. No ese modelo no sirve, pero está más que demostrado, que alguien en el mundo se levante y defienda el modelo neoliberal con razones no con fundamentalismos ni con amenazas, con razones. Creo que entonces hoy es más que evidente al menos en la mayoría de nosotros los americanos, de que el modelo económico sobre todo económico social y el político también debe ser transformado.

Ahora el dilema creo que está en la pregunta, recogido en la pregunta ¿cómo transformarlo en paz? ¿cómo transformarlo pacíficamente? ¿cómo transformarlo en el marco de democracias formales al menos? Eso creo que es un gran dilema al que debemos entrarle nosotros los latinoamericanos: caso Venezuela. Un gobierno legítimo democrático elegido una, dos y varias veces. Una Constitución votada, la única en nuestra historia aprobada por el pueblo en referéndum, y elaborada en debate nacional en donde todos participaron, y hubo campañas unos por el NO y otros por el SI, ganó el SI las reglas de la democracia, y unas instituciones elegidas todas: Gobernaciones, Alcaldías, Asamblea Nacional, y un gobierno que entonces comienza a tomar decisiones y un Estado que comienza a recuperar su espacio en base al mandato constitucional, y entre otras cosas a discutir y a aprobar leyes siguiendo todos los procedimientos constitucionales: leyes para buscar la justicia social, como por ejemplo la Ley de Pesca para dar un solo ejemplo. Para frenar de alguna manera esa pesca salvaje que llaman la pesca de arrastre que acaba con el ambiente, ya acabó con el Mar Mediterráneo, destroza la fauna y la flora marina y además atropella a los pescadores pequeños, y la Ley de Pesca toma una medida sencillita que no significa ni siquiera la quiebra de los grandes pescadores, no sólo que se alejen a seis millas de la orilla, y esas seis millas se reservan exclusivamente para los pescadores artesanales, mandato de la Constitución.

La Ley de Tierras que proscribe cumpliendo la Constitución el latifundio y establece mecanismos para el reparto de tierras a los campesinos y el apoyo a la producción nacional.

La Ley de Hidrocarburos que detuvo en seco el plan de privatización de Petróleos de Venezuela.

La Ley de Bancos o la Ley de Microfinanzas o la nueva Ley de Impuesto sobre la Renta, o la Ley de Telecomunicaciones. Todos los procedimientos en el marco de la Constitución. Ah, pero entonces una élite percibe aquello como una amenaza, y responde como respondió en Venezuela. Ya entonces no habla de democracia la élite, ya no habla de paz, no, hablan de guerra, ya no hablan de Constitución, hablan incluso algunos desesperados de invasión, de intervención internacional por esta amenaza.

Una élite que maneja medios de comunicación, que se puso al servicio del terrorismo, de la desestabilización, del golpismo y del fascismo enloquecida una élite que se supone bien educada, bien vestida y bien instruida y arremete de manera feroz contra un pueblo, contra un Gobierno y contra una Constitución. Caso: Venezuela.

Hemos derrotado todos esos esfuerzos Hemos dejado nuestros rastros de sangre lamentablemente, como olvidar el 11 de abril, y la masacre, y el 12 de abril y el 13 de abril y el 14 de abril y otras fechas más y todavía hay algunos grupos minoritarios a los que a estas alturas no dudo en calificar de subversivos pero que se enmascaran detrás de una Alcaldía o detrás de una Gobernación, pero que utilizan a sus policías como grupos de choques y como asesinos para disparar a mansalva contra ciudadanos para tratar de generar lo que no van a poder, no van a poder hacerlo; ayer trataron de hacerlo con el llamado “Petarazo”, hace unas semanas atrás con el llamado “Catiazo” y ahora están anunciando un “Vargazo”. Si son desesperados pues, desesperados. Llevan dos mil personas porque ya no tienen ni siquiera capacidad de convocatoria ni a su propia gente, llevan policías arremeten contra cualquier grupo en cualquier momento: disparan, hieren, matan y ahí están los medios de comunicación cumpliendo su tarea, tratando de generar el desencadenamiento de un caos. Ni lo lograron ni lo van a lograr con Venezuela. Sin embargo el dilema no es sólo de Venezuela el dilema es del continente así lo creo y me parece bueno este encuentro con actores políticos, actores militares, empresariales de Venezuela, de Brasil y de otras partes de este continente para hacer la reflexión: Pero el modelo impuesto a nuestro continente necesario es transformarlo.

Este evento siento y creo que es un paso en esa dirección. Porque uno de los modelos o una de las partes del modelo impuesto que debemos transformar es el modelo de integración. ¿Cuál integración? La integración en el marco del modelo del neoliberalismo. Una integración para competir entre nosotros mismos. Una integración monetarista, una integración economista o una integración plena, real y concreta, integral. Brasil y Venezuela hemos dado pasos hacia la creación de un nuevo modo de integrarnos y creo que tenemos una responsabilidad que cada día debemos asumir con mayor firmeza: Brasil y Venezuela. Nuevo modelo de integración se requiere en Suramérica.

La Comunidad Andina de Naciones para mí eso quedó atrás. El Mercosur creo que hay que inyectarle una mayor concepción y visión política al Mercosur. Ya lo decía Lula y lo decía Kirchner recientemente. Venezuela aspira ser miembro de Mercosur lo ratificamos una vez más y he recibido con beneplácito la invitación del presidente del Paraguay, Luis González Mache, a la Cumbre de Mercosur esta próxima semana en la Asunción, allí estaremos y vamos a renovar nuestra solicitud, Venezuela quiere ser miembro de Mercosur, pero incluso para contribuir no solo para quedarnos en Mercosur, no, es para contribuir en una nueva visión de estos mecanismos de integración y para contribuir a buscar la manera de cómo integrar los países que hoy conformamos la Comunidad Andina de Naciones y el Mercosur en un solo bloque de naciones en un solo bloque de fuerzas, lo cual requiere primero que nada una voluntad política.

Se ha propuesto desde algunos países de Suramérica abrir un mecanismo de negociación bilateral con los Estados Unidos. Nosotros decimos no. La única manera en que nosotros podamos en un futuro y yo no lo veo tan cercano, ALCA en el 2005 cuidado si eso es un acta de defunción de nuestros pueblos. No creo que estemos tan apurados pues para una Zona de Libre Comercio continental, nosotros no estamos apurados, y no podemos permitir que nos apuren, que nos empujen o nos lleven empujados a unas fechas impuestas y que no se discutieron. ¿Con los empresarios se ha discutido esto? No se ha discutido. ¿Con los trabajadores se ha discutido? No se ha discutido. ¿Con los pueblos se ha discutido? No se ha discutido. Los pueblos no conocen lo que es el ALCA. Los estudiantes universitarios no conocen lo que es el ALCA. ¿Cómo está planteado es una amenaza? Para nosotros es un amenaza. Para este empeño de que Lula anunció de conformar un proyecto nacional desde dentro y hacia adentro del Brasil el ALCA es una amenaza. Para el proyecto Hambre Cero que anunció Lula el ALCA es una amenaza. Para el proyecto de la Constitución Bolivariana el Proyecto Bolivariano el ALCA es un amenaza. Para lo que plantea el presidente argentino Kirchner, de un proyecto nacional argentino con dimensiones regionales. El ALCA es una amenaza. Para lo que aquí estamos debatiendo y todos estos puntos que ustedes están discutiendo en no sé cuántas siete meses de trabajo y ruedas de negocios, el ALCA es una amenaza. Para el esfuerzo de potenciar nuestra agricultura ese proyecto de soya de Brasil y ahora con extensiones hacia Venezuela, el ALCA es una amenaza. Para el proyecto de incrementar a través de la raza Girolando la producción de ganado de carne y de leche en Venezuela con apoyo en el Brasil, el ALCA es una amenaza. Para la reactivación de la pequeña y la mediana empresa, esos acuerdos con Fedeindustria para los que estamos en Venezuela haciendo priorizando las compras del Estado a través de adjudicaciones directas de un porcentaje del presupuesto nacional de Petróleos de Venezuela, la CVG, los ministerios, gobernaciones; para potenciar la microempresa, la pequeña y la mediana industria el ALCA para eso es un amenaza como está planteado.

Así que, en todas estas reuniones yo creo que es obligante para nosotros discutir estos temas. En las reuniones de presidentes yo he asumido una tarea, a veces no es muy cómoda que pasa uno a veces como el fastidioso. En el Cuzco por ejemplo yo me levanté muy crítico. Bueno como es que nos vamos a reunir aquí, los presidentes del Grupo de Río que es el primer grupo de discusión política del continente latinoamericano y no vamos a discutir el ALCA, como es que no vamos los presidentes de América Latina a discutir un tema como éste, si sabemos que el tiempo y los plazos siguen corriendo; y las reuniones siguen avanzando y los técnicos siguen escribiendo. Nos quieren por ejemplo poner a competir de igual a igual en agricultura con Norteamérica ¿cómo? De igual a igual. Sería como un partido de fútbol entre la Selección de Brasil y una que nosotros saquemos aquí, para enfrentarnos mañana, el Gobernador pudiera ser puntero ¡”jejeje! ¡bueno! yo creo que incluso nos vamos todos nosotros al terreno de juego todos, y la oncena del Brasil y nos van a derrotar pues. Nos van a derrotar. Nos van a meter no sé cuántos goles, y nosotros meteremos algunos. No sé, si se descuidan algunos de ellos porque son generosos y nos ponen aquí está el arco mira anótelo. No, no se puede así. Nos van a exigir que le eliminemos los subsidios a nuestros agricultores, que no le demos preferencia a nuestros empresarios nacionales. Cuando en el Norte le dan subsidio gigantesco a sus productores y tienen un adelanto científico y tecnológico impresionante comparado con los esfuerzos y las cosas que nosotros estamos haciendo en Ciencia, en Tecnología no hay competencia posible y más no habría futuro posible. Así que creo que estas reuniones binacionales son oportunas también para hacer estos comentarios, y sobre todo para elevar nuestro nivel de conciencia acerca de esa necesidad de unirnos para defender nuestros intereses, y para promover nuevos mecanismos de integración. Primero que nada Suramérica, construir un nuevo modelo hacia adentro de nuestros países en nuestro ámbito suramericano y luego sí ¿cuándo? No sé, a mí se me ocurre pensar que en el 2010 nosotros pudiéramos estar, si es que avanzamos rápido nosotros en el sur, pudiéramos plantearnos unas negociaciones en el 2010 o a partir del 2010 y habría que evaluar como vamos nosotros en nuestro proyecto de recuperación social, económica, en el manejo de nuestras desigualdades que son tan grandes. En la búsqueda de equilibrios sociales, económicos, políticos; 2010 en adelante pudiéramos plantearnos una negociación con el Norte, pero primero la nuestra.

Bueno, esas reflexiones queridos amigos en este sitio tan especial, en este momento tan especial y en este evento que hoy clausuramos tan especial, que es un evento, no un evento más. Es un evento dentro de estas perspectivas de integración, de ese mirarnos frente a frente ahora sí Brasil/Venezuela, de ese acercarnos, de ese compenetrarnos, de ese unirnos en base a nuestras posibilidades desde dentro, desde nuestro propio territorio. Ejemplos: los que ustedes han concluido hoy en este III Encuentro Empresarial Brasil/Venezuela.

Algunas de las ideas que ya hemos oído y que leíamos ahora después de nuestra llegada. Pensar por ejemplo en una planta de fertilizantes en la región fronteriza para traer la materia prima acercarla al norte del Brasil, a Roraima, Amazonas.

Producir los fertilizantes con la materia prima que tiene Venezuela y cooperar con el desarrollo del Norte de Brasil, hay una idea de la complementariedad de la unión de nuestros potenciales.

Que los empresarios del Brasil la experiencia científico/técnica unido al esfuerzo de venezolanos que vayamos como vamos a ir, si mal no recuerdo el 25 de este mes a la Mesa de Guanipa al Norte del Orinoco, a iniciar la siembra de 500 hectáreas, proyecto piloto de soya, cuando Venezuela importa 100% casi de nuestro consumo me parece que es parte sin duda de ese esfuerzo de ir, de venir, de ir enlazando sobre el territorio: proyectos, esfuerzos, actores, acciones estamos sembrándonos; y estamos sembrando este camino créanmelo.

O esta otra idea de construir una Planta de Gas aquí en el Norte de Brasil para traer gas de Venezuela, en los próximos años cuando comience la explotación y producción allá en la Plataforma Deltana y en el Norte de Paria para el suministro de energía a toda esta inmensa región. O que se esté pensando en maquinarias que produce Brasil para llevarlas a Venezuela e incrementar la producción o el procesamiento de leche, o el procesamiento del maíz, y con ello la producción de harina y de cuántos otros derivados. Que se esté pensando aquí en todo una línea de créditos del Banco Nacional de Desarrollo del Brasil para apoyar por ejemplo con maquinaria brasileña, y experiencia brasileña el Central Azucarero que hemos comenzado a construir allá en los llanos de Barinas y que lleva el nombre de Ezequiel Zamora.

He allí por sólo citar algunos ejemplos. Hay otros de mayor dimensión. Gobernador y amigo sigo dejándole al Brasil la idea de Petroamérica o Petrosur el nombre si es importante pero no es lo más importante. Qué fortaleza nos daría a Brasil y Venezuela en primer lugar, conformar una, así como hay transnacionales privadas, porque no hacemos transnacionales estatales. Petrobras y Petróleos de Venezuela que sean ambas empresas y las fuerzas que ambas tienen y la experiencia que ambas tienen, y los gobiernos que ambas tienen: puntales de una corporación petrolera suramericana que pueda incluir más adelante otros países que también son productores de petróleo y de gas como Trinidad y Tobago, Colombia, Ecuador, Bolivia.

En esta parte de América nosotros tenemos una de las más grandes reservas de petróleo, de gas y de energía del planeta.

Venimos hablando de las empresas eléctricas: Eletrobras y por qué no podemos nosotros conformar, voluntad política por delante, una Electrosur que comience haciendo proyectos buscando inversiones y adelantando esfuerzos entre Electrobras/Edelca por ejemplo.

Es decir, son sólo algunos destellos de las grandes cosas que nosotros bien podemos y yo diría incluso bien debemos hacer en los próximos años.

La Unión, el esfuerzo conjunto de nuestros militares. En una ocasión decíamos si existen la OTAN por qué no puede decir la OTAS del Atlántico Sur: Brasil/Argentina/Venezuela y algunos países del Africa para pensar en la gran dimensión. Pero pensando primero en los pasos iniciales el acercamiento entre nuestros militares es fundamental. Para pensar y repensar el rol de la Fuerza Armda en este momento histórico que estamos viviendo. ¿Es acaso el rol de la Fuerza Armada subordinarse a intereses contrarios al propio interés nacional? Acaso la Fuerza Armada o los militares o una parte de los militares de nuestros países van a continuar actuando como actuaron algunos en el Siglo XX, que actuaron nada más y nada menos como si fueran fuerzas de ocupación en su propio territorio mandados desde el exterior, peones de un juego mayor, y detrás de la máscara de la seguridad y la defensa asesinar, matar, desaparecer como pasó en nuestros países, en unos más y en unos menos en el Siglo XX.

Va a ser papel de los militares en América Latina aliarse con élites antidemocráticas como en el caso venezolano, para arremeter contra un gobierno y contra una Constitución, y contra una ley y contra un pueblo.

Buenos temas para un debate, para un análisis. O van a hacer los militares como que están haciendo en Venezuela y también aquí en Brasil, sé que lo hacen los militares brasileños incorporarse a las tareas de no sólo de la defensa territorial sino del desarrollo nacional la lucha contra la pobreza. Y más allá la unión de esfuerzos tecnológicos en lo militar, operacionales, es decir creo que todos los sectores debemos incorporarnos y todos los actores a este esfuerzo del desarrollo, del modelo de desarrollo, de la creación de una nueva América del Sur.

Ustedes me han dicho que pronto nos veremos en Venezuela, y que no sé si ya discutieron el sitio de la reunión, alguien me dijo que Ciudad Guayana pudiera ser un buen sitio allá en las riberas del Orinoco. Por supuesto que el primer invitado es el Gobernador a esa reunión que nos acompañé allá en Venezuela a esa próxima reunión, sería la IV Reunión Empresarial entre Venezuela y Brasil, y además de esto motivar a otros sectores y a otros actores para continuar en este proceso.

Voy a comentarle al presidente Lula acerca de esta reunión, estoy seguro que él está muy pendiente de esta reunión y sus resultados estoy seguros que los amigos del Brasil, el Gobernador por sus canales correspondientes el embajador Rui Nogueira y nuestro buen amigo harán llegar a Lula informaciones sobre este evento, y el paso firme o los pasos firmes que aquí se han dado, yo también voy a comentárselo. Estamos trabajando en una próxima visita de Lula a Venezuela, posiblemente para el mes de julio, agosto y hemos dicho: Lula y este servidor que esa visita de Lula a nuestro país debe ser marco ideal para que un conjunto –ojalá el 140% de los proyectos que aquí están trabajándose en estas mesas, en estas rondas de negocios que todas estas ideas –hoy creo que alguien expuso las líneas gruesas del proyecto del III puente sobre el Río Orinoco- me comentaban, y cuántos otros proyectos qué bueno y oportuno sería que la visita de Lula o que en la visita de Lula en aquellas actividades que estamos programando sean firmados y concretados sino todos una buena parte de estos proyectos, yo creo que tiene que ser así, tenemos que obligarnos a que sea así, para dejar consolidado un escalón, consolidado un piso sobre el cual debemos seguir trabajando intensamente para construir estos nuevos caminos de Venezuela, de Brasil el nuevo camino de la América del Sur. Felicitaciones y muchísimas gracias al Gobernador y muchísimas gracias a todos ustedes amigas y amigos.