12/05/2006. Encuentros y Coloquios. Actividades Diversas. Centro Cultural Arena, Viena, Austria, Australia.

Encuentro del Comandante Presidente Hugo Chávez, con el Movimiento Manos Fuera de Venezuela

 

Asistentes ¡El pueblo unido jamás será vencido!

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez Frías ¡Hola! Hola.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez ¡Good Morning! Oye yo le decía ¿quién entiende español aquí?

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Miren muchachos, se parece a esa luna llena, brilla como la juventud del mundo ¡viva la juventud!

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Yo quiero, primero, agradecer el esfuerzo que tienen ellos al......

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Y pido un reconocimiento en estos jóvenes de movimiento humano y a todos....

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez ¿Dónde están las mujeres?

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez ¡Y la juventud!

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Yo tenía una (...) hoy, pero claro que quería estar aquí hoy con ustedes......

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Porque son muchas razones, siempre recuerdo unas publicaciones de Jean Paul Sartre; Jean Paul Sartre, estuvo en La Habana por allá por 1960, 61, y se consiguió aquella juventud que bajaba de la Sierra Maestra, aquella juventud cubana que liderizase una revolución.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Entonces saben que Fidel, dentro de poco va a cumplir 80 años, pero Fidel está como un muchacho de 20.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Desde aquí decimos ¡Viva Fidel!

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Jean Paul Sartre, consiguió a otros jóvenes que también venían de la Sierra Maestra, venía de recorrer la América Latina en bicicleta, en motocicleta, era un joven médico, revolucionario hasta la médula, aquí está Aleida su hija, el Ché Guevara.

Asistentes Algarabía. [Aplausos]

Presidente Chávez Desde aquí, desde Viena decimos hoy: ¡Viva el Ché!

Asistentes Algarabía. ¡Viva!

Presidente Chávez Jean Paul Sartre conoció a Camilo Cienfuegos, a Raúl Castro. En fin, a toda aquella juventud que hacía una Revolución, que comenzaba a hacer una revolución, y saben lo que después escribió Sartre, algo que yo quiero decir aquí hoy, algo que siento por las calles de los pueblos de la tierra, algo que he visto y he sentido en las calles de Buenos Aires, y de Montevideo, y de Sao Paulo, y de Río de Janeiro, y de Lima, y de Quito, y de Caracas, y de La Habana, de Ciudad de México, de Viena.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Jean Paul Sartre, muchachos y muchachas, lo dijo de esta manera: “Hacía falta hacer una revolución...”, y sólo la juventud tiene la pasión necesaria, tiene la fuerza necesaria, tiene el amor necesario y tiene la madurez necesaria para hacer una revolución.

Asistentes Algarabía. [Aplausos]

Presidente Chávez Fíjense como yo quiero decir aquí hoy. Hoy, se requiere salvar al mundo, hoy se requiere salvar a la humanidad, hoy se requiere salvar la especie humana, la especie humana está amenazada, la amenaza más grande que tiene la especie humana hoy, se llama el imperio norteamericano.

Asistentes Algarabía. Consignas.

Presidente Chávez El imperio norteamericano nos ha traído a una nueva guerra mundial, la llamada guerra preventiva, con la excusa de luchar contra el terrorismo, arremeten con más terrorismo contra los pueblos del mundo.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez A esta misma hora, en que estamos nosotros aquí, en esta hermosa ciudad de Viena, aquí a las orillas del Danubio, aquí disfrutando de esta grata noche y esta bella luna, a esta misma hora, el imperio norteamericano sigue bombardeando al hermano pueblo de Irak.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Y a esta misma hora, deben estar los halcones del Pentágono, elaborando los planes de agresión contra el hermano pueblo iraní, y a esta misma hora deben estar los halcones del Pentágono ajustando los planes de agresión contra Cuba y contra Venezuela.

Asistentes ¡Uhhhhhhh! Consignas.

Presidente Chávez A esta misma hora, una flota norteamericana hace maniobras militares en el Mar Caribe, portaviones, submarinos, y centenares de aviones y miles de marines; amenazando a Cuba y amenazando a Venezuela.

Asistentes ¡Uhhhhhhh! Consignas.

Presidente Chávez Desde aquí, repetimos lo que hace pocos días dijo Fidel en la Plaza de la Revolución, lo que hace pocos días decíamos desde Caracas: “No le tenemos miedo al imperialismo norteamericano”.

Asistentes Algarabía. [Aplausos]

Presidente Chávez Desde aquí, desde las orillas del Danubio, aquí lo repetimos, desde Viena, en esta vieja fábrica, recuperada por la juventud, recuperada por los trabajadores.

Asistentes [Aplausos]

Presidente Chávez Desde aquí, lo voy a advertir una vez más, y cada día estoy más seguro de que, de que es verdad. Este siglo, es el fin del imperio norteamericano.

Asistentes [Aplausos] Consignas.

Presidente Chávez Ahora..., allá en Venezuela y creo que en Cuba también, hay un dicho muy popular, a ver cómo lo traduce al alemán, “a cada cochino, le llega su sábado...”, dígalo ahí.

Asistentes ¡Uhhhhhhh! Consignas.

Presidente Chávez Eso lo pueden escribir, le llegó el sábado al cochino del imperio norteamericano. ¡Claro! Que eso no se decreta, eso lo tenemos que hacer.

Fíjense, una idea que quiero agregar sobre este discurso, porque no quiero perder ni un segundo muchachos, porque me dicen que el último tren pasa a las 11 y 30 de la noche; y ustedes tienen que regresar a sus casas, aunque provoca ir a caminar por las calles de Viena hasta el amanecer, provoca irse a la orilla del Danubio, con una guitarra, a cantar su canción, a cantarle a la vida, a cantarle al amor, a cantarle a la esperanza. Me estaba acordando de una canción, a ver cómo la traduces.

Luna, mi luna gitana, mi lunita caraqueña.

Asistentes Algarabía

Presidente Chávez Así es difícil cantar tanto. Oye, fíjate ¿tú eres venezolano verdad? Te la sabes. Mira, oye la canción, es así un pedacito: Luna, mi luna gitana, mi lunita caraqueña, luna si ves a mi amada, dile que muero por ella.

Asistentes Algarabía. [Aplausos] ¡Uh! ¡Ah! ¡Chávez no se va!

Presidente Chávez Pero, les decía que no quiero perder ni un segundo, para decir algunas ideas que me parecen muy importantes. En este preciso instante, que vivimos en el mundo, estamos muchachos, estamos muchachas, en un punto crucial, para el futuro del mundo; es decir, para el futuro de ustedes y de los hijos de ustedes que vendrán, y las futuras generaciones.

Hace un rato recordaba a Sartre, sólo la juventud tiene la pureza y la fuerza necesaria para hacer una revolución. Hoy, hoy, hoy en este momento crucial que estamos viviendo en el mundo, amenazado por el imperio norteamericano, amenazado con una nueva guerra mundial, amenazado por el sistema capitalista que sigue destrozando la tierra, sigue creciendo el hueco en la capa de ozono, sigue recalentándose el planeta, siguen deshelándose los polos, sigue convirtiéndose la tierra en un desierto en muchas partes.

Hoy cuando la vida humana está amenazada por el capitalismo, y la pobreza y la miseria matan de hambre a un niño cada dos segundos en el mundo, cuando cada día se hunden en la miseria centenares de miles de personas en este planeta. Hoy amenazados por el imperio y el capitalismo, muchachos, muchachas, se requiere mucho más que una revolución, se requiere salvar al mundo.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Se requiere salvar al mundo. Y lo voy a decir como Sartre, para salvar al mundo se requiere una gran fuerza moral, se requiere un gran amor por la vida, se requiere una infinita pasión por el ser humano, se requiere una infinita pureza.

Asistentes [Aplausos]

Presidente Chávez Y creo, que si sólo la juventud puede salvar al mundo.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Ahora más, sólo la juventud tiene la fuerza, la pureza y la pasión necesaria para salvar este mundo, salvemos el mundo muchachos.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Cada vez, cada vez que me corresponde esta maravillosa ocasión de hablarle a los más jóvenes, en cualquier parte, en Caracas, en Venezuela, en Viena, en cualquier parte; me llega una idea en tropel a la mente, me invade el sentimiento, y veo a mi generación, aquí estamos algunos; los que nacimos por allá por los años ’50, por los ’40, los que crecimos, los que fuimos niños en los ’60; yo era niño, tenía 10 años cuando oí hablar de un Ché Guevara, de un Fidel Castro.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Éramos niños, cuando oímos hablar del mayo francés, éramos niños cuando oíamos que había aquellas canciones de Beatles, que había un John Lennon, los Rolling Stones, el Peace and Love, éramos niños, éramos los de 15 años, nos fuimos llenando de esperanza, éramos niños cuando vimos que el mundo comenzaba a cambiar, y soñábamos con los años 2000, soñábamos con un mundo verdaderamente distinto en el 2000, veíamos el año 2000 allá a lo lejos como una cisa, ¿qué pasó? Caminamos los ’60, caminamos los ’70, caminamos los ’80, caminamos los años ’90 y llegamos al 2000, nos robaron al futuro, llegamos... nos robaron el futuro, nos destrozaron el sueño juvenil de un mundo mejor.

Hoy, cuando estamos ya en los 50 años de vida, o en los ’60, o Fidel que cumple los 80, a nosotros, no nos queda más, a los de mi generación, a la de mi generación, no nos queda más que dedicarle todos los días que nos queden de vida, cada minuto que nos quede de vida, a impulsar un poderoso movimiento mundial para salvar este planeta.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Y en eso andamos muchachos, en eso andamos sin descanso, todos los días, todas las noches, estamos inspirados por el ejemplo de los mártires, de los que dieron su vida por la humanidad, nos inspiramos por Simón Bolívar, nos inspiramos por el Che Guevara, nos inspiramos en Túpac Amaru y nos inspiramos incluso mucho más lejos de la historia en aquel gran revolucionario que se llamó Cristo, el redentor de los pueblos, Cristo uno de los más grandes revolucionarios, nos inspiramos de los revolucionarios de todo tiempo y de todos los lugares, nos inspiramos por Carlos Marx, nos inspiramos por Federico (...) nos inspiramos por Vladimir, Lenin, nos inspiramos por Mao Tse Tung, nos inspiramos por los más grandes revolucionarios, nos inspiramos en Rosa Luxemburgo, ellos, ellas, viven en nosotros, batallan junto a nosotros, vamos a salvar el mundo muchachos.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Ahora, estaba recordando en función de esta idea de salvar al mundo, algo que he estado leyendo, hay que leer mucho saben, hay que leer mucho, lean, lean, lean mucho, por cierto que aquí con nosotros esta noche además de los compañeros venezolanos, además de los compañeros y compañeras cubanas, venezolanas, argentinos, Luís Gilbao está con nosotros, intelectual argentino, escritor argentino, escribe y dirige Le Monde Diplomatique, por allá en Cono Sur y una revista y unos libros y unas ideas, además está con nosotros una ciudadana estadounidense y yo quiero aprovechar para también enviar un saludo al pueblo de los Estados Unidos.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Y a la juventud de los Estadios Unidos, que hoy está siendo obligada a agredir otros pueblos. Hace poco, se está repitiendo el fenómeno que ocurrió cuando la guerra de Vietnam, está despertando el pueblo de los Estados Unidos, contra la guerra, muchos jóvenes estadounidenses se están hiendo a Canadá, para evitar que los envíen a Irak, o Afganistán, a matar niños, a matar mujeres, a matar inocentes, por eso es tan relevante la presencia aquí hoy de una mujer pasiva de los Estado Unidos, Eva Golinger.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Y por cierto hablando de que necesario es leer mucho, Eva ha escrito este libro, este libro se llama “El Código Chávez” y relata con detalles y con pruebas y con documentos extraídos de los archivos de la propia CIA, como se planificó la agresión y el golpe imperialista contra Venezuela, en abril de 2002, la buena nueva es que el libro ha sido traducido a la demanda y está circulando ya en Viena y en Alemania y en Europa, también está en ingles, en Francés, Italiano y por supuesto en español, un ejemplo más de las agresiones imperialistas, sólo que así como el imperio norteamericano fue derrotado por el pueblo heroico de Vietnam, así como el imperio norteamericano fue derrotado por el heroico pueblo cubano en Bahía de Cochino, así también el imperio norteamericano fue derrotado en Venezuela y se estrellaron contra el pueblo, se estrellaron contra el coraje del pueblo que ha recuperado su libertad y está dispuesto a ser libre, Venezuela más nunca era una colonia norteamericana.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Lo cual demuestra que es falsa la tesis de que el imperio es invencible, todo los imperios terminan derrumbándose, todos los imperios, como decía el camarada Mao Tse Tung , terminan siendo un tigre de papel, un gigante de papel, un Goliat de papel y nosotros los revolucionarios debemos ser pequeños tigres de acero, grandes tigres de acero, muchachas, muchachos, hace poco estaba leyendo les decía, uno de los más recientes libros de un intelectual estadounidense por cierto, pensador e impulsor de las mejores causas de liberación de los pueblos, un libro cuyo nombre es “hegemonía o supervivencia” , es una tesis, es un desafió, es muy parecido, esa consigna es muy parecida a la que lanzó años atrás Rosa Luxemburgo. Rosa Luxemburgo lo dijo de esta manera, socialismo o barbarie.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Ahora, muchachos, muchachas, esto que voy a decir ahora, quizá pudiera ser la idea más precisa que quiero trasmitirles, cuando Rosa Luxemburgo lanzó la consigna socialismo o barbarie estaba pensando seguramente en un tiempo futuro, el mundo no había llegado al grado de deterioro en que hoy estamos, las amenazas que sobre la humanidad se cernían no habían llegado al nivel que hoy tienen, había como tiempo y espacio de maniobra, se estaba hablando de un futuro, de un mediano plazo, hoy en cambio cuando se plantea esta tesis de “Hegemonía o supervivencia”, cuando esa tesis recoge desde mi punto de vista el lema o el llamado de Rosa Luxemburgo en ese libro al que me refiero de Noam Chomski, “Hegemonía o Supervivencia”, estamos hablando y diciendo que no hay mucho tiempo que perder, no tenemos mucho tiempo de maniobra, dijo Fidel hace poco, hablando de este tema, mañana puede ser demasiado tarde.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez La tarea de salvar al mundo, de la barbarie, no es para mañana muchachos, no hay tiempo que perder, es para hoy mismo.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Mañana, puede ser demasiado tarde. Ahora, en ese libro de Chomski, éste buen escrito y filosofo plantea la siguiente tesis, fíjense bien porque me parece que es muy importante esta idea, Chomski, dice que hay dos grandes súper potencias en el mundo, la idea es extraña verdad a primera vista, porque casi que todos aceptamos que hay una sola súper potencia en el mundo, el imperio norteamericano, pero Chomski dice que hay una segunda súper potencia mundial, una súper potencia que apenas está emergiendo, un apotencia que puede crecer en estos días y en estos años muchísimo más que en cualquier otro tiempo de la historia, ahora no se trata de un país especifico, no se trata de un grupo de países específicos, no se trata de un sector especifico, no, Noam Chomski, habla de, esa gran súper potencia, que tiene la posibilidad de frenar la amenaza del imperio norteamericano, de neutralizar la amenaza del imperio norteamericano y luego de derrotar al imperio norteamericano y yo agregaría a lo que dice Chomski, algo más, creo que esa potencia que está emergiendo y que pude ser una súper potencia anti imperialista y salvadora del mundo, pudiera tener pronto el poder de enterrar al imperialismo norteamericano, esa potencia, esa súper potencia, según Chomski y yo lo creo cada día más también, se llama, o es la opinión pública mundial, la opinión pública mundial, puede salvar al mundo y cuando hablamos de la opinión pública mundial estamos hablando de los pueblos del mundo, el pueblo de Austria, el pueblo de Alemania, el pueblo de Europa, el pueblo de América Latina, el pueblo africano, el pueblo asiático, el pueblo del oriente medio, el pueblo de la Eucrasia, el pueblo ruso, el pueblo chino, el pueblo indio, el pueblo venezolano, el pueblo cubano, el pueblo argentino, el pueblo brasileño, el pueblo mexicano y también por supuesto, el mismísimo pueblo norteamericano, podemos salvar al mundo.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez No hace falta para ello, un arsenal de bombas atómicas, las bombas atómicas se las regalamos a ellos, no nos hace falta ninguna bomba atómica, nosotros somos la bomba atómica.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Y sobre todo, ustedes muchachos, ustedes muchachas, muchachas y muchachos del mundo, ustedes son la bomba atómica, la bomba del amor, la bomba de la pasión, la bomba de las ideas, la bomba de la fuerza, de la organización para salvar al mundo, vamos a salvarlo.

Asistentes Aplausos.

Presidente Chávez Miren, ustedes deben haber visto imágenes de las calles, de las ciudades de los Estados Unidos en las últimas semanas, millones de personas en las calles, de las ciudades de los Estados Unidos en las últimas semanas, millones de personas en las calles, bajo amenaza del imperio, los inmigrantes y no sólo los inmigrantes, muchos ciudadanos nacidos en los Estados Unidos, millones y millones se fueron a las calles de los Angeles, de Miami, de Nueva York, del mismo Washington, exigiendo respeto a sus derechos, no se veía una movilización parecida en los Estados Unidos desde los tiempos de la guerra de Vietnam, o desde los tiempos de aquel líder que fue Martin Luther King.

Asistentes Aplausos.

Presidente Chávez Y ustedes saben cuál era la consigna central movilizadora del pueblo de los Estados Unidos, un grito, un grito que bien pude recorrer el mundo sí, se puede, nosotros podemos salvar al mundo, que nadie tenga la menor duda.

Ahora, para ello se requiere algunas cosas, lo primero desde mi punto de vista es la conciencia, ustedes tienen la conciencia despierta, ustedes son una conciencia, sino no estuvieran aquí, tienen, ustedes la conciencia, ahora, ustedes también saben que hay muchos otros jóvenes, muchos otros hombres y mujeres, aquí mismo cerca o allá en América, o allá en África en el mundo, que no tienen conciencia todavía, que los tienen manipulados, desinformados, engañados, porque no tienen el conocimiento suficiente para que aflore la conciencia en “Los Miserables”, ese libro maravilloso, que siempre recomiendo leer muchachos, creo que el que no lea “Los Miserables”, deja de leer buena parte de la literatura universal, en “Los Miserables”, Víctor Hugo a través de uno de sus personajes lo dice con mucha claridad, la conciencia no es más que la suma de la ciencia y la ciencia no es más que el conocimiento de la realidad para producir nuevos conocimientos, es una espiral creadora y creativa, que no tiene limites, por eso es tan importante la tarea de leer, de adquirir conocimientos y por eso es que es tan importante que hoy mismo, todos los días, todas la noches, sin descanso lo que sentimos aquí entre pecho y espalda, lo que sentimos aquí en la mente, en el alma, en las entrañas y hasta en los huesos, el maravilloso despertar de la conciencia, debemos irnos por las calles, por las universidades, por los colegios, por los barrios, por los campos, por las fabricas, por todas partes a multiplicar la conciencia muchachos.

Asistentes Aplausos.

Presidente Chávez A pregonar la conciencia, siéntete tú, siéntete tú, siéntase cada uno de ustedes ahora mismo como si estuviera encendido, como si ustedes fueran una llama viviente y así como la antorcha vayan a romper la oscuridad, vayan a encender la pradera con el fuego sagrado de la conciencia, si temores de ningún tipo.

Estaba recordando ahora mismo, hablando de nosotros los incendiarios, incendiarios de conciencia, no incendiarios de edificios, nosotros los que cargamos el fuego de la conciencia, estaba recordando a Nietzsche, el Zaratustra, así habló Zaratustra, Federico Nietzsche, recuerdan ese pasaje El Zaratustra, lo han leído, a mi me gusta mucho Nietzsche y Zaratustra, Zaratustra estaba en la montaña, se fue solitario a una montaña y pasó diez años solo en la montaña, no tenia mayores problemas porque él hablaba era con la luna, con el sol, con la roca, con el árbol y con la lluvia, pero un día a Zaratustra despertó la conciencia y se prendió en llamas de conciencia y se cansó de la montaña y comenzó a bajar al valle de los hombres, al valle de los pueblos, cuando iba bajando el camino, a la mitad de la montaña, le aparece un viejo sabio del bosque, se le atraviesa en el camino y le dice detente Zaratustra, no sigas al valle de los hombres, hace diez años pasaste hacia la montaña, ibas con tus cenizas, hoy vienes con tú fuego, no sigas, porque vas a encender el valle de los pueblos y te van a castigar por incendiario ¿y saben lo que dijo Zaratustra? Que es como si debiéramos decirlo nosotros todos y ustedes todas para poder salva al mundo, para poder extender la llama de la conciencia por todas partes Zaratustra dijo al viejo, quítate viejo, yo voy a seguir al valle de los pueblos y no le tengo miedo al castigo que me puedan imponer por incendiario y le dijo sabes por qué no le tengo miedo, porque amo a los pueblos, amo a los pueblos. Igual, igual seamos nosotros todos un Zaratustra, vamos a regarnos por estos valles, por estos pueblos, a incendiar de conciencia a las calles de los pueblos, con la llama sagrada del amor, con la llama sagrada de la revolución. Creo que es una de las más grandes tareas, que las juventudes del mundo tienen hoy, ahora, ya mismo; no perdamos tiempo.

Luego, estoy fíjense que hablando sólo del primer elemento necesario, la conciencia, pero eso no es suficiente como la fórmula de la física, de la matemática, tiene varios componentes. Uno, la conciencia, pero en la conciencia debe servir algo que tiene también mucha fuerza, que es impulsado por la conciencia pues. La conciencia es, el combustible, el motor de la voluntad, debe nacer la voluntad política, debemos inundarnos de voluntad política; no podemos quedarnos solos con la conciencia en la montaña de Zaratustra; la voluntad es la que nos lleva a movernos, la voluntad individual y más aún, la voluntad colectiva. Esa voluntad movida por la conciencia nos puede permitir salvar al mundo, esa voluntad tiene que ser capaz de llevarnos, por ejemplo, a la organización de movimientos por todas partes, movimientos obreros, movimientos de estudiantes, movimientos campesinos, movimientos de mujeres, movimientos, organización, movilización, movilización de la masa organizada; como las corrientes de las aguas que conforman los ríos y otro río, y otro río organizado. Un río es una tremenda organización, es una auto organización con fuerza creciente, va moviéndose por el valle, está formado por millones de gotas de agua, y cada gota de agua por millones de moléculas, cada uno de nosotros es una gota de agua, conformamos ríos por todas partes, ríos de pueblos.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Ríos diversos, ríos grandes, pequeños, pero en la misma dirección, con diversidad de movimiento y de fuerza; y al final todos los ríos se unen sobre un gran río, y todos vamos hacia el mar, todos vamos hacia el mar. ¿Cuál es el mar? El mundo nuevo, el mundo mejor, el mundo donde reine, el mundo donde reine la igualdad, la libertad, la fraternidad, la solidaridad, el amor; ese es el mar a donde vamos; y ese mundo azul del mar futuro, al cual debemos ir moviéndonos en ríos de pueblos, con muchas ideas, con mucha organización, con mucha capacidad de maniobra, con una estrategia; ese mar azul, se puede resumir en una sola palabra “socialismo”.

Asistentes Algarabía. [Aplausos] Consignas.

Presidente Chávez Ahora fíjense, muchachas muchachos, se requiere entonces mucha conciencia, se requiere multiplicar la conciencia por todas partes, se requiere mucha voluntad para ser capaces incluso, de morir en el camino, si hubiera que morir.

Estoy recordando ahora mismo, otra vez a tu padre Aleida, al Ché y su ejemplo supremo, su ejemplo supremo de sacrificio y de amor, de conciencia, de voluntad. El Che tenía tanta conciencia, tanta voluntad, que ni el asma, ni la enfermedad lo paraban; y un día lanzó una frase, que es bien válida para los que estamos como él, inundados de voluntad, de conciencia; aquella frase, por si hubiera que morir en el camino, que importa. Dijo el Ché: “Donde quiera que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea...” siempre que, otras gargantas se apresten a entonar nuestros cantos de batalla y de victoria. Esa es la máxima expresión de voluntad; o como dijo el otro gran líder mártir colombiano, asesinado en Bogotá por la oligarquía, Jorge Eliécer Gaitán, dijo Gaitán: “Siempre adelante, nunca atrás, y lo que ha de ser, pues que sea...”.

Asistentes Algarabía.

Presidente Chávez Lo que ha de ser que sea. Por eso decía que, quizás aprovechando la generosidad de ustedes, el esfuerzo tan grande que han hecho para esta concentración, el compañero Alan Woods, gracias Alan por la solidaridad permanente con Venezuela, con nuestra revolución.

Asistentes [Aplausos]

Presidente Chávez Gracias a los muchachos organizadores, gracias al movimiento Manos fuera de Venezuela, Manos fuera de Cuba por esta maravillosa oportunidad, que jamás llegué ni a soñar, a las riberas del Danubio, en esta bella ciudad y además para completar una luna llena, para completar todo una luna llena; y este grupo maravilloso de jóvenes.

Les decía que esta última idea, este último conjunto de ideas, quizás es lo más preciso, lo más útil. Luego, viene la estrategia, la estrategia debe definir cómo es que vamos a ir a conseguir los objetivos definidos por la política, cuál es el modo, de qué manera distinta vamos a aproximarnos a lo objetivos; y el tercer elemento, el poder, ¿con qué? Vamos a ir moviéndonos hacia los objetivos. Los tres elementos deben ser incorporados para formar un proyecto político revolucionario.

Vean todo el trabajo que tenemos, ¿queremos salvar al mundo? Vamos pues, conciencia, voluntad, organización, política, estrategia y poder; y el poder más grande es el poder que ustedes mismos tienen, el conocimiento, la organización, el trabajo y la misma conciencia; sólo algunas reflexiones esta noche.

Muy, muy feliz como estoy, muy, muy felices como estamos todos, de esta reunión aquí en Viena con esta maravillosa juventud, de la cual no tengo la menor duda, muchachos, muchachas, ustedes van a salvar al mundo, estoy seguro que sí.

Asistentes Algarabía. [Aplausos]

Presidente Chávez Sepan, sepan que ustedes no están solos aquí, sepan que jóvenes como ustedes, de la misma edad de ustedes que hablan otros idiomas, que están bañados por otros colores, pero que en el fondo tienen la misma llama que ustedes tienen, andan por todas partes, en América Latina, en Europa, en Asia, en África; despiertan las juventudes del mundo, despiertan los trabajadores del mundo, despiertan las mujeres del mundo, despiertan los estudiantes del mundo. Vamos unidos a derrotar al imperio norteamericano, vamos unidos por los caminos de la revolución, vamos unidos por los caminos del socialismo. ¡Socialismo o muerte! ¡Patria o muerte! ¡Venceremos!

Asistentes Algarabía. ¡Uh! ¡Ah! ¡Chávez no se va! ¡Uh! ¡Ah! ¡Chávez no se va! ¡Uh! ¡Ah! ¡Chávez no se va! ¡Uh! ¡Ah! ¡Chávez no se va.